La prevención del acoso escolar comienza mucho antes de que aparezcan las primeras señales de alarma. Con este objetivo, el proyecto Todos Pintamos Contra el Bullying, impulsado por GIOTTO en colaboración con AEPAE, ha celebrado una nueva sesión formativa dirigida a familias para reflexionar sobre el papel que desempeñan los adultos en la construcción de entornos seguros, respetuosos y emocionalmente saludables para la infancia.
La jornada contó con la participación de especialistas de AEPAE como Enrique Pérez-Carrillo, presidente de AEPAE y coordinador del Plan Nacional para la Prevención del Acoso Escolar, y Verónica Juárez, psicóloga sanitaria y educativa especializada en infancia y familia. También participó Danny López, reconocido como uno de los mejores docentes de Educación Infantil de España, creador de contenido educativo, autor de varios libros sobre educación y crianza, y embajador del proyecto Todos Pintamos Contra el Bullying.
Durante la sesión se abordaron algunos de los principales desafíos que afrontan las familias en la educación de niños y niñas, poniendo el foco en la comunicación, la autoestima, la gestión emocional, la capacidad de establecer límites saludables y la prevención temprana de situaciones de acoso escolar.
Comprender qué es realmente el bullying
Uno de los mensajes más importantes de la jornada fue la necesidad de diferenciar entre un conflicto puntual y una situación de acoso escolar. Mientras que los conflictos forman parte del proceso natural de aprendizaje y convivencia, el bullying implica una situación de maltrato reiterado que genera sufrimiento y vulnerabilidad en quien lo padece.
También se destacó la importancia de detectar las señales de alerta de forma temprana y actuar con rapidez, ya que la prevención y la intervención precoz son fundamentales para proteger el bienestar emocional de los menores.
Escuchar, acompañar y validar
Las familias desempeñan un papel esencial en la prevención. Por ello, durante la sesión se insistió en la importancia de crear espacios de confianza donde los niños y niñas puedan expresar libremente lo que sienten y viven en su día a día.
Escuchar sin juzgar, validar sus emociones y mostrar interés por sus relaciones, amistades y experiencias cotidianas ayuda a fortalecer el vínculo familiar y facilita que los menores pidan ayuda cuando la necesitan.
Además, se recordó que frases como “son cosas de niños” pueden llevar a minimizar situaciones que, aunque parezcan poco importantes desde la mirada adulta, pueden tener un gran impacto emocional en la infancia.
Algunas claves para las familias
Entre las recomendaciones compartidas durante la sesión destacaron:
- Fomentar una comunicación abierta y cercana desde edades tempranas.
- Ayudar a los niños y niñas a identificar y expresar sus emociones.
- Reforzar su autoestima reconociendo sus fortalezas y esfuerzos.
- Enseñarles a poner límites de forma respetuosa y segura.
- Transmitir que pedir ayuda es un acto de valentía, no de debilidad.
- Favorecer relaciones de amistad saludables basadas en el respeto mutuo.
- Acompañarles en el uso de la tecnología y mantener conversaciones frecuentes sobre videojuegos, redes sociales e internet.
Autoestima, límites y gestión emocional
La sesión puso especial énfasis en la importancia de dotar a los menores de herramientas que les permitan afrontar los retos de la convivencia.
Aprender a decir “no”, expresar aquello que les incomoda, gestionar la frustración y desarrollar confianza en sí mismos son habilidades que contribuyen a prevenir situaciones de vulnerabilidad y favorecen relaciones más sanas y equilibradas.
Asimismo, se destacó que educar en la empatía, el respeto y la responsabilidad desde los primeros años de vida es una de las mejores formas de construir entornos escolares más seguros.
Educar para prevenir
La prevención del bullying no empieza cuando aparece el problema. Empieza mucho antes, en las conversaciones cotidianas, en la escucha activa, en el acompañamiento emocional y en la educación basada en el respeto, la empatía y el buen trato.
A través de iniciativas como Todos Pintamos Contra el Bullying, GIOTTO y AEPAE continúan trabajando para ofrecer recursos y herramientas que ayuden a familias, docentes y alumnado a construir una convivencia más positiva y a seguir avanzando hacia entornos educativos donde cada niño y cada niña se sientan seguros, escuchados y valorados.
Porque frente al bullying, cada gesto cuenta.
Las próximas sesiones pueden consultarse en el calendario disponible en la web del proyecto “Todos Pintamos Contra el Bullying”.




